La catedral Saint-Etienne de Auxerre es uno de los edificios góticos más impresionantes de Francia. La construcción comenzó en el siglo XIII y continuó durante varios siglos, lo que dio como resultado una combinación armoniosa de estilos arquitectónicos.
Una de las características más notables de la catedral son sus magníficas vidrieras medievales que representan escenas bíblicas en colores vivos. Estas ventanas se encuentran entre las mejores de Francia y ofrecen una visión fascinante del arte y la espiritualidad de la Edad Media. La cripta de la catedral, que data de una iglesia románica anterior, es otro punto destacado importante y refleja la larga historia religiosa del lugar.


La fachada está ricamente decorada con esculturas que ilustran historias de la Biblia, mientras que el interior llama la atención por sus altos techos abovedados que llenan el espacio de luz y una sensación de grandeza.
Hoy en día, la catedral de Saint-Étienne sigue siendo a la vez un lugar de culto y un hito cultural que atrae a visitantes de todo el mundo.
